La Gente sin Conciencia

| Autor (a):  Silvia Titus |


Hoy me desperté como siempre después de dar mil vueltas en la cama y procedí a revisar el teléfono.  Tenía como 20 mensajes, los contesté todos, y luego procedí a chequear mi Facebook.  La sorpresa fue que una conocida escribió en su muro que tenía Coronavirus. En el escrito decía “El virus me ha hecho estar demasiado enferma y estaré por lo menos 2 o 3 semanas recuperándome.  No subestimen el virus como yo lo hice.  El se cuela en tu vida porque tiene un período de incubación y viene con la venganza de que estás infectado.  Es un virus serio y si tu físico no es fuerte (ancianos, niños, gente que tiene alguna enfermedad), quédate en casa y no salgas”.

Yo a ella no la conozco mucho.  Es amiga de unos amigos.  Pero al leer lo que escribió me afectó de una manera extraña.  Sentía como que me hubieran echado un balde de agua con hielo en la cabeza.  Me hizo pensar en los amigos que me la presentaron, de los que no había escuchado por un par de semanas, luego en mí, porque vivo sola y mi familia esta a 9,000 kilómetros de distancia.  

¿Si tengo el virus quien me va a cuidar? Nadie, absolutamente nadie.  Me imagine yo sola tosiendo, enfermísima en mi cama sin poder comer, dormir o hacer nada.  Sentí un aislamiento infinito entre mi persona y el resto del mundo.  Como que si hubiera un abismo de por medio.

Eso de pasar el virus sola no es gracia.  Me hubiera ido con mi familia, pero como cerraron la frontera a europeos en Estados Unidos, no es posible.  Así que tengo que tragarme mi orgullo y ser fuerte.

Les envíe un mensaje a los amigos de la enferma si estaban bien, si la habían visto en las últimas semanas.   No me contestaron por varias horas. 

Cuando al fin me llamaron después de 6 horas de haberles preguntado me cuentan que la que supuestamente estaba enferma, no lo estaba en realidad.   Que era una manera de llamar la atención a su familia, amigos o yo que sé a quién.  Así que toda la simpatía y pena que tenia por ella al leer su escrito cambió.  No puedo decir que la odio, pero si me da pena y cólera que alguien juegue con algo tan delicado, en especial en estos tiempos. 

Pero no solo me da pena ella, sino que también los que están coleccionando papel higiénico por gusto, los que están dejado sin alimentos los supermercados, los que se enorgullecen de tener su casa llena de productos que ni van a usar y hacen videos al respecto, a los que se aprovechan y ponen los precios altos, a los ridículos que están comprando armas en Estados Unidos, a los que se aprovechan de los ancianos, etc. 

¡Solo les quiero decir a todos que no tienen conciencia y que me dan asco!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s